Casa del Valle

Casa del Valle

Casa del Valle se encuentra en Vieira do Minho, Portugal, tiene una superficie construida de 350m2 y fue construida en los años 2002-2005. Su coste fue de 250.000 euros.

Todo el proceso de concepción de la Casa del Valle comienza con el valle sin la casa, o bien, con la confrontación del arquitecto con el espacio natural. He comenzado definiendo intenciones. La voluntad de respetar la topografía local y de llevar a las personas a cubrirse y usufructuar 10.000m2 de área disponible han sido las primeras que han aparecido. Quería un volumen proporcionado en relación con el terreno. La idea de un objeto perdido en un espacio vasto no me complacía, por lo que llegue a un elemento largo y compacto incrustado en el terreno.

Corte longitudinal

Casa del Valle

Para desarrollar la planta de la casa, me basé en una tipología tradicional de la región. Una gran galería ocupa el centro de la casa mientras las restantes divisiones se organizan alrededor de ella exigiendo su lugar. La simplicidad y lógica de la tipología tradicional permite su adaptación en el tiempo.

Casa del Valle

La casa esta orientada hacia el valle y las montañas, la piscina se ubica en el lado contrario, en el techo con su cubierta vegetal. Quería una fuerte relación entre el interior y el exterior pero no uno directo, o bien, tenia que haber un amplio contacto visual pero la transición física de un lugar a otro no podía ser inmediata. La naturaleza en su entero esplendor y la fauna salvaje imponían respeto. Por esto las grandes ventanas se ubican mas alto que el nivel exterior lo que las transforma en plataformas de contemplación. La diferencia de nivel entre el espacio interior y exterior es suficiente para transmitir comfort y seguridad en los días de absoluto aislamiento.

Cuando se entra al sitio se ve la casa escondida detrás de la naturaleza sin ningún camino construido lo que la hace ver como un elemento aislado en el espacio. La primera impresión que tenemos, cuando uno llega a la planicie del valle, no muestra la forma verdadera de la casa, después, a medida que uno camina por el terreno, uno descubre el resto gradualmente y eso provoca un efecto sorpresivo cuando finalmente se logra ver todo. Este “elemento sorpresa” (Montesquieu) contribuye a estimular al observador y su percepción de la relación entre el lugar y la casa. La experiencia arquitectónica esta hecha en su base de estímulos sensoriales. Este proyecto buscaba, de la mejor manera posible, explorar sensaciones a través de la percepción del espacio.

La entrada es un espacio exterior cubierto que entrega acceso al garaje y al interior de la casa. Las escaleras llevan al hall de entrada que separa la galería de la sala de estar. En la sala de estar nos enfrentamos a una gran cortina que la divide en dos lugares distintos, uno introvertido, con la chimenea y otro que se abre al exterior. Este ultimo nos toma por sorpresa al aparecer por primera vez la estupenda vista de las montañas. De hecho, el completo trayecto al interior de la casa se hace con las montañas a las espaldas, de tal manera de no ver su belleza hasta ese momento. Cada espacio tiene una relación con los alrededores que confiere una identidad única a ellos. La galería abierta, protegida por los arboles, es una ofrenda de la naturaleza, donde nos podemos perder dentro de nosotros mismos.

Casa del Valle

El área de los dormitorios consiste de dos núcleos idénticos con un hall, dos habitaciones y baños. Las habitaciones tienen acceso al jardín trasero que lleva a la piscina. Finalmente, para cerrar el corredor y su coherencia con la tradición regional, la cocina y el comedor están en el mismo recinto. Tiene sentido el apreciar la comida en el lugar en donde se prepara, donde la complejidad de los sabores fluye libremente para crear el aura perfecta.

La casa esta hecha de concreto, utilizado como elemento constructivo y de terminación, buscando un material duro y contrastante estéticamente con los colores y las texturas diversas de la naturaleza que la rodea. En su interior, el contraste esta enfatizado a través del color neutral que cubre paredes y cielos y por la manera “monótona” en que los espacios son diseñados.
El refugio fue una cuestión de supervivencia para el hombre, un giro en su existencia, lo esencial continua. Esta casa no intenta ser mas que un refugio para el cuerpo y el alma. Sin refugio, somos piedras bajo la lluvia.

Casa del Valle

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Via PlataformaArquitecturaGuilherme Machado Vaz

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