Suponemos el siguiente caso: el propietario de una finca en la costa vuelve de su residencia principal a la costa y tiene que ver, que el vecino ha puesto un muro aprovechando la ocasión para quedarse con algunos metros cuadrados demás.
Suponemos un segundo caso: después de años se construye una piscina y una parte de la piscina, está situada en el terreno abandonado del vecino, ya que hace mucho tiempo atrás no se había marcado bien los límites del terreno propio.
Suponemos otro caso: un promotor “listo” saca de un terreno de 2.100 metros cuadrados cuatro parcelas individuales de 800 metros cuadrados cada una… De no comprobarlo, los nuevos propietarios no solo pagarán el precio completo sino más adelante el IBI correspondiente a estos metros cuadrados incorrectos.
Y otro caso: te compras un terreno con 1.000 metros cuadrados fijados en la escritura, pero anotado con solo 800 metros cuadrados en el Catastro.
Y el asunto sigue: No solo los tamaños de terrenos pueden ser distintos en el Registro de la Propiedad y el Catastro. También ocurre que hay distintos propietarios para el mismo terreno o el terreno ni siquiera existe en los archivos oficiales, ya que en el pasado no ha sido nada inusual no hacer oficial el cambio de la propiedad – y quien no era conocido al fin y al cabo no recibí aviso de pagar impuestos tampoco. Era costumbre durante muchos años, que hoy en día ya no funciona.
Hoy en día los notarios están obligados por la ley para que avisen al Catastro tanto cambios de propietario como obras nuevas. El punto flojo sin embargo es que no se sabe cuando esto pasa ni tampoco cuando se actualiza el Catastro. Por lo tanto es aconsejable realizar estos cambios uno mismo en caso de comprar un inmueble.
Muy frecuentemente hay problemas con el Catastro en caso de grandes tierras en las afueras. Independientemente si los propietarios poseen un bmw de segunda mano o nuevo, aunque tengan en manos una escritura y las descripciones inconcretas del Registro de la Propiedad como por ejemplo:  ….finca linda en el norte con el terreno del Señor Pérez y en el este con el terreno del señor González… solamente una consulta en el Catastro demuestra: el terreno así denominado y descrito no existe en esta forma. O el terreno en cuestión tiene otro tamaño según el Catastro, o el propietario es otra persona. Y esto no pasa pocas veces, ya que en el “Rústico-Catastro” a menudo no se sabe siquiera quién es el propietario y se puede leer: Señor Propietario de la Finca sin mención de ninguna persona.
Para remediar la situación, afectados pueden descargar el formulario 902 del portal oficial del catastro www.catastro.meh.es. Aquí se puede declarar su terreno o casa y también variaciones.